Nosotros ponemos la ciencia en la botella, tú solo disfruta el agua

La certificación microbiológica realizada por el Guangdong Detection Center of Microbiology confirma que el sistema UV-C de la botella logra una esterilización del 99,99% frente a bacterias como E. coli. En pruebas de laboratorio, el agua fue contaminada con una carga inicial de hasta 3,8 × 10⁵ UFC/100 mL y, tras 180 segundos de activación UV, el conteo bacteriano se redujo a cerca de 30–33 UFC/100 mL, demostrando una reducción casi total y validando científicamente la eficacia real de la tecnología de autolimpieza y purificación.

360 NANOSEAL

Gracias a la tecnología 360° NanoSeal, la limpieza no se limita solo al agua y al interior de la botella. La esterilización se extiende a todas las superficies de contacto, incluyendo boquilla, tapa y borde para beber evitando focos bacterianos comunes.

Esterilización de Doble Onda

BEFLOW integra un sistema de esterilización de doble longitud de onda (UV-C y UV-A) que actúa sobre el ADN y ARN de microorganismos, inactivando bacterias, virus y otros patógenos con una eficacia de hasta el 99,999%. La radiación UV-C neutraliza los microorganismos presentes en el agua, mientras que la UV-A complementa el proceso inhibiendo la adhesión bacteriana, reduciendo la formación de biofilm y la acumulación de residuos en las superficies internas.

Control de Calidad del Agua TDS

Incluye medición de pureza del agua en tiempo real y alertas inteligentes para que siempre sepas la calidad del agua que estás bebiendo.

Resultado: una botella que no solo limpia el agua, sino que elimina olores, bacterias y residuos, asegurando una hidratación segura, fresca y sin preocupaciones.

Rendimiento de Aislamiento Térmico

EFECTO SIMILAR AL DE HERVIR EL AGUA DURANTE 20 MINUTOS

Luz UV-C de alta energía se emite desde un LED en la tapa. Tiene una longitud de onda óptima para destruir microorganismos como bacterias y virus.

La luz UV-C daña el ADN o ARN de estos microorganismos, impidiendo que se reproduzcan o causen infección.

La luz UV-A complementa la acción del UV-C, ayudando a prevenir la formación de biofilm, reducir la proliferación de moho y eliminar los olores persistentes en la botella y sus componentes, manteniendo la higiene a largo plazo.

Este proceso es seguro, libre de químicos, no deja residuos en el agua ni altera su sabor, olor o composición.